
La energía solar térmica consiste en el aprovechamiento de la energía del sol para producir calor para la producción de agua caliente de uso sanitasrio o para la calefacción
La energía solar térmica puede utilizarse para dar apoyo al sistema convencional (gas, gasoil, eléctrico...)
Especiamente populares son los equipos domésticos compactos compuestos por un depósito y uno o dos colectores.
Estos equipos disponibles tanto con circuito abierto como cerrado, pueden suministrar el 90% de las necesidades de agua caliente anual para una familia de 4 personas, dependiendo de la radiacion y uso.
La energía solar térmica puede utilizarse para dar apoyo al sistema convencional de calefaccion (caldera de gas o eléctrica), apoyo que consiste entre el 20% y el 50% de la demanda eléctrica de la calefacción.
Estos sistemas evitan la emisión de hasta 4,5 toneladas de gases nocivos para la atmófera.
Generación de agua caliente con una instalación de circuito cerrado.
En cuanto a la generación de agua caliente para usos sanitarios (también llamada "agua de manos"), hay dos tipos de instalaciones: las de circuito abierto y las de circuito cerrado. En las primeras, el agua de consumo pasa directamente por los colectores solares. Este sistema reduce costos y es más eficiente (energéticamente hablando), pero presenta problemas en zonas con temperaturas por debajo del punto de congelación del agua, así como en zonas con alta concentración de sales que acaban obstruyendo los paneles.
La energía solar térmica puede utilizarse para dar apoyo al sistema convencional de calefacción (caldera de gas o eléctrica), apoyo que consiste entre el 20% y el 50% de la demanda energética de la calefacción. Para ello, la instalación o caldera ha de contar con intercambiador de placas (funciona de forma similar al baño maría, ya que el circuito de la caldera es cerrado) y un regulador (que dé prioridad en el uso del agua caliente para ser empleada en agua de manos).
Su funcionamiento se explica con las corrientes de convección naturales de los fluidos, en los que las partes calientes de los mismos tienden a ascender. A este fenómeno se le conoce también como sistema de circulación natural, aplicado a la producción de agua caliente mediante captadores solares.
Un sistema de calefacción solar de circulación forzada es una instalación en la cual se utilizan una bomba o un ventilador para hacer circular el fluido termoportador en los captadores.

